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Gracia y paz.
Bajo el lema “Confirma Señor la obra de nuestras manos“- que nos guiará en los próximos dos años de trabajo sesionó la XX Asamblea General de la IEMA.
Percibimos que este es un tiempo propicio en el cual Dios se manifiesta en la vida de Su Iglesia. Hecho que constatamos de varias maneras; el tratamiento que todas las comunidades del país han dado al documento de planificación estratégica enriqueciéndolo desde diversas experiencias, como así también la afirmación de la visión que nos convoca a la obediencia en Jesucristo, a la promoción de la comunión, a la revalorización de la conexionalidad.
Esta visión reclama una respuesta de nuestra parte a proclamar el evangelio, a ser una comunidad inclusiva que se atreva al crecimiento y la apertura, a servir y ser voz profética en el mundo.
Podemos responder así porque el Señor que camina con nosotros nos esta dando señales de vida nueva, en la participación activa y constante de nuestros jóvenes, grupos de mujeres y nuevas comunidades; en la creación de nuevos espacios de capacitación que responden a las nuevas demandas de testimonio y construcción comunitaria.
En esta Asamblea nos hemos sentido exhortados por el Señor, a convocarnos mutuamente a una mayordomía responsable y generosa de nuestros dones, de nuestro tiempo y de nuestros diezmos y ofrendas.
Por eso, nos sentimos llamados a expresar la renovación de nuestra entrega al Señor compartiendo la siguiente:
Afirmación de Fe.
Afirmamos que nuestra tarea es la proclamación activa de Tu Palabra, Luz de las naciones.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que hemos recibido una visión misionera para la orientación de la vida de tu Iglesia.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que solo es posible crecer en obediencia al mandato de Jesucristo compartiendo nuestras vidas con los que más nos necesitan.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que el Dios Palabra hecho carne nos desafía a abrirnos a todo ser humano en comunicación profunda y comunión fraternal.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que el Espíritu de Dios nos capacita y nos equipa con sus dones para cumplir la misión que Jesucristo nos encomienda como iglesia.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que tu Hijo Jesucristo nos une en el cumplimiento de nuestros diversos ministerios para estar unidos como un solo cuerpo y una sola fuerza.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que tu Espíritu nos construye y nos purifica como iglesia para ser un testimonio coherente del amor y la justicia de Dios.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que el Señor que se dio generosamente por nosotros nos convoca a ofrendar y ofrendarnos generosamente para hacer posible nuestra misión como portadores del evangelio.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
Afirmamos que Dios renueva nuestras vidas y nuestras conciencias para que podamos reconocer Su voluntad y seamos sembradores en su nombre.
Confirma Señor la obra de nuestras manos.
XX Asamblea General de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina
Agosto de 2007
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